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Daniel Ruggiero: “El tango no va a morir nunca, estamos nosotros para defenderlo”

Cuestionario Fractura Expuesta

Daniel Ruggiero: “El tango no va a morir nunca, estamos nosotros para defenderlo”

Con 20 años de carrera y el ADN tanguero desde la cuna, Ruggiero es parte de una generación que defiende y prolonga la vida del tango con un destacado trabajo artístico.

¿Un disco, un libro, una película?

Artaud, de Spinetta.
Rayuela, de Cortázar o Ficciones, de Borges.
Ojos bien cerrados, de Stanley Kubrick.

¿Un tango imprescindible?

“La yumba”.

¿Qué artista o disco recomienda para conocer lo que suena hoy en el tango?

Entre muchos proyectos muy interesantes destacaría el nuevo proyecto que se viene de Adrián Ruggiero, música nueva y original. Juan Pablo Gallardo, Agustín Guerrero, Gabriel Lombardo y, por supuesto, Quasimodo trío.

¿Un referente clásico que no hay que dejar de escuchar?

Pugliese, Troilo, Salgán, Piazzolla.

¿Cómo y cuándo oye música? ¿Vinilo, CD, mp3 o plataformas digitales?

Música trato de escuchar en el día o bien en los viajes. Y generalmente en CD o plataformas.

¿Qué ama del tango?

¡Que nos habla en argentino! Tanto la música instrumental como los tangos con letras tienen un lenguaje y una atmósfera ciento por ciento porteña y eso es lo mágico de este género. Estés donde estés, toque quien lo toque, siempre se siente Buenos Aires.

¿Qué detesta del tango?

La tendencia a los grandes éxitos y las bandas tributo. No niego la importancia del rescate histórico de ciertas orquestas y estilos, y entiendo que cumplen con muchos requisitos en cuanto a ese homenaje y por supuesto a la labor diaria de una agrupación. Pero considero que no ayuda al desarrollo del género ni mucho menos a su avance que es, sin dudas, lo que hará que el género perdure en ese estado de ebullición creativa. Eso es lo que siempre lo ha caracterizado.

Si no se dedicara al tango ¿sería…?

Dudo que algo por fuera de la música… escribir bandas sonoras para películas, tal vez. O quizás algo vinculado a la literatura o las letras.

¿Cuál fue su último sueño?

No sé si fue el último pero es uno que se hace realidad este año. Y es ser convocado por una orquesta argentina para tocar una mis obras. He estado programado con mis composiciones en varios lugares del planeta y la oportunidad en la Argentina se hacía esperar. Si bien siempre presento lo nuevo en Buenos Aires, lo hago de forma independiente, nunca en espacios oficiales, ni mucho menos con organismos oficiales, ni en sus programaciones, pero esta vez se ha hecho realidad y la convocatoria llegó por parte de una de las más prestigiosas orquestas del país, la Filarmónica de Buenos Aires, junto a Noam Zur, joven y experimentado director. Así que hoy estoy con los sueños al día, mañana seguramente no.

Diga lo que tenga ganas de expresar en este momento…

El tango no ha muerto, no va a morir nunca, porque acá estamos nosotros para defenderlo. Desde las aulas de un conservatorio, desde las pistas de baile o cortando calles para armar algún festival, siempre independiente. No solamente desde el cuidado de sus referentes, ni enmarcando rostros de grandes artistas o rindiendo tributo ciego, muchas veces sordo, ni poniendo música de los ‘40 en las radios, ni fotos de Gardel. Ellos ya lo hicieron, no sólo son parte, son la historia. Que se entienda bien, no negamos esa historia, ni mucho menos a sus protagonistas. Mi padre es uno de ellos, tiene su lugar y bien ganado pero él también me enseñó que cada uno defiende al tango a su forma. Nosotros lo defendemos justamente faltándole el respeto, como lo hicieron quienes lo han hecho grande, grande e inmortal. Ellos nos enseñaron a faltarle el respeto, a vestirlo de jeans, de jazz o de contemporáneo. Y a seguir corriendo ese límite que nos ponen los obtusos, los des-generados, los que nunca entendieron que el tango no está quieto, que nunca lo estuvo. El tango no es un género, es un movimiento como tal abarca y abraza, no excluye. Y, por sobre todo, se reinventa paso a paso y sigue hablando de nosotros, para nosotros, en nuestro lenguaje, aunque parezca que tiene zapatillas de lona y ya no usara más funyi. No hay distancia real, sólo la pequeña, la que hacen los años, los casi 150 años de historia de este género que comenzó como música marginal en casas de noche, burdeles, y que en muy poco tiempo pasó de ser esa música precaria, intuitiva, a convertirse en la música popular de mayor desarrollo. Y, como no puede ser de otra manera, pueden seguir bufando los eunucos, acá estaremos nosotros para dar esa pelea, sin campo de batalla ni declaración de guerra, simplemente como necesidad íntima de expresión.

Concierto especial de Ruggiero

El jueves 19 a las 20, en la Usina del Arte (A. Caffarena 1), Daniel Ruggiero será uno de los invitados especiales de la Filarmónica de Buenos Aires.

Allí, en el marco del Ciclo “El Colón en la Usina”, el músico presentará su obra “Doble concierto para violín, bandoneón y orquesta” junto a toda la formación dirigida por Noam Zur.

Doble concierto… es una composición en tres movimientos, única en su formación y con un lenguaje de vanguardia. A la vez, es la primera parte de la trilogía “Bandoneón de Concierto”, tres obras concertantes especialmente escritas por Ruggiero para el instrumento que completan “Bando y Banda” (para bandoneón y ensamble) y la inédita “De nácar” (para dos bandoneones y orquesta).

Fractura Expuesta

Sitio de tango y noticias culturales.

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