{"id":4359,"date":"2020-08-24T14:28:11","date_gmt":"2020-08-24T14:28:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/?p=4359"},"modified":"2020-08-24T16:59:15","modified_gmt":"2020-08-24T16:59:15","slug":"oda-a-la-radio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/oda-a-la-radio\/","title":{"rendered":"Oda a la radio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Por Carlos Bevilacqua&nbsp;*<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 es la radio en tu vida? \u00bfY qu\u00e9 fue? Parafraseando a Eduardo Sacheri en aquel cuento sobre Maradona, \u201cme van a tener que disculpar\u201d pero este va a ser, en una inusual proporci\u00f3n, un texto en primera persona del singular. Aunque con toda la intenci\u00f3n de que como lectores logren empatizar, emocionarse y, sobre todo, valorar lo que hasta ahora ha significado en nuestro devenir diario ese sistema de transmisi\u00f3n del audio ya casi centenario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo, al menos, estoy seguro: lo que llevo de vida hubiese sido mucho m\u00e1s gris de no haberse inventado y generalizado la radio como medio masivo de comunicaci\u00f3n. Sabr\u00eda mucho menos. Conocer\u00eda muchas menos m\u00fasicas. Mis per\u00edodos de soledad hubiesen sido m\u00e1s amargos y las tareas hogare\u00f1as mucho m\u00e1s anodinas. Es m\u00e1s: durante mi infancia y adolescencia, mi colecci\u00f3n de m\u00fasica grabada hubiese sido mucho menor, porque&nbsp; estaba compuesta \u2013en buena medida\u2013 por casetes que registraban emisiones radiales. <\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#ff0004;font-size:22px\" class=\"has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Un amor no posesivo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se me dir\u00e1: \u201cTu af\u00e1n de conocimiento hubiese encontrado otro cauce\u201d. Puede ser. Pero tambi\u00e9n pienso que dif\u00edcilmente hallase uno que me permitiera, simult\u00e1neamente, limpiar el piso, cocinar o ba\u00f1arme. Al menos en los a\u00f1os &#8217;80 y &#8217;90. Siempre se ha dicho (y con raz\u00f3n) que, <strong>a diferencia de la televisi\u00f3n, la radio te da sin cooptarte<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<script async=\"\" src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display:block; text-align:center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-2103671489020353\" data-ad-slot=\"7337250265\"><\/ins>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esa misma raz\u00f3n, tampoco exige permanecer quieto, como s\u00ed requiere la tele. O un libro, o el celular. Entonces, desde que se cre\u00f3 el receptor port\u00e1til (hace ya unos 60 a\u00f1os), tambi\u00e9n se puede escuchar radio fuera de casa. Sea en un punto fijo o en movimiento. Hasta en privado, desde que se generalizaron los auriculares; y hoy con flexibilidad horaria, desde que est\u00e1n disponibles los podcasts y plataformas como RadioCut.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfAM o FM?<\/strong> S\u00ed, claro: \u00bfpor qu\u00e9 no AM y FM? \u00a1Las dos a la final! Aunque es bastante evidente que una es madre y la otra hija: fueron varias las d\u00e9cadas en que s\u00f3lo existi\u00f3 la primera y un par m\u00e1s en las que, aun con descendencia, fue hegem\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abLo hablado parece ser m\u00e1s cercano y m\u00e1s eficaz si llega en kHz. Los matices de la m\u00fasica, en cambio, se pueden apreciar mejor en el rango de los MHz\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si nos dejamos guiar por los mensajes de los oyentes, la AM ya parece restringida al p\u00fablico mayor. Pero la frecuencia modulada, durante sus primeros a\u00f1os de car\u00e1cter estrictamente musical, hoy abunda en palabras (pareci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s a su mam\u00e1, \u00bfser\u00e1 porque tambi\u00e9n est\u00e1 envejeciendo?). Lo cierto es que hace ya bastante que muchos de los nuevos dispositivos con radio no incluyen AM. Es que en el hemisferio norte, donde se fabrica y consume la mayor\u00eda de esos aparatos, la amplitud modulada ya es historia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"602\" height=\"414\" src=\"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-content\/uploads\/radio-cocina-chica-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4367\" srcset=\"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-content\/uploads\/radio-cocina-chica-1.jpg 602w, https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-content\/uploads\/radio-cocina-chica-1-300x206.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 602px) 100vw, 602px\" \/><figcaption>La radio en la cocina, un cl\u00e1sico de los \u00abradieros\u00bb.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como sea, ac\u00e1 la AM resiste. Y tiene su sabor. Ese sonido mono tiene una calidez que por alguna raz\u00f3n \u00bfemocional? la brillantez de la FM no consigue. Por m\u00e1s est\u00e9reo que se traiga entre manos. Lo hablado parece ser m\u00e1s cercano y m\u00e1s eficaz si llega en kHz. Los matices de la m\u00fasica, en cambio, se pueden apreciar mejor en el rango de los MHz. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfEl tango constituye una excepci\u00f3n? En este punto las bibliotecas se dividen. Y quien les habla tambi\u00e9n, seg\u00fan el d\u00eda.<\/strong> Aunque pareciera darse un maridaje natural entre tango y AM, es insoslayable el mundo que se abri\u00f3 en marzo de 1990, cuando inici\u00f3 sus transmisiones FM Tango (luego FM de la Ciudad y hoy La 2&#215;4). \u00a1Hab\u00eda en el tango mucho m\u00e1s para escuchar! \u00bfPero qu\u00e9 nos pas\u00f3 cuando por primera vez cruzamos el charco y en Montevideo escuchamos la voz de Gardel en un loop cuasi-infinito gracias a Radio Clar\u00edn, hist\u00f3rica AM? \u00bfO, sin ir m\u00e1s lejos, cuando volvemos una y otra vez a la AM General Belgrano, con su porfiado tango tradicional, propalado desde Nueva Pompeya?<\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#ff0004;font-size:22px\" class=\"has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Mucho con poco<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se ha dicho muchas veces que la radio estimula la imaginaci\u00f3n. Es posible que en t\u00e9rminos relativos as\u00ed sea. Algo es seguro: al emitir s\u00f3lo voces, m\u00fasica, efectos, ruido ambiente o sugestivos silencios, favorece el desarrollo del o\u00eddo. Y, como una especie de efecto secundario, nuestra imaginaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfNo es adem\u00e1s un medio m\u00e1s democr\u00e1tico, en tanto m\u00e1s accesible y ecu\u00e1nime?<\/strong> Al menos desde el lugar del oyente, por el costo de un aparato receptor, su tama\u00f1o promedio y su capacidad de funcionar con electricidad o a pilas, la radio se posiciona mejor que una serie de Netflix o un texto, as\u00ed sea web.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del lado emisor, el asunto es m\u00e1s complejo. Pero aun as\u00ed, el peso espec\u00edfico del mensaje parece estar m\u00e1s focalizado en el contenido (lo que se dice, la m\u00fasica que suena) que en el envase (como s\u00ed suele pasar en la tele y en muchos medios gr\u00e1ficos). \u00bfCu\u00e1nto tendr\u00e1 que ver el lugar que ocupa en la radio la palabra? S\u00ed, estamos comparando peras con manzanas. Pero todas frutas, se\u00f1ores.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#ff0004;font-size:22px\" class=\"has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Bien de familia (y de solitarios)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra sensaci\u00f3n que se instal\u00f3 fuerte en este redactor durante los \u00faltimos a\u00f1os es esta: <strong>la escucha de radio es un h\u00e1bito propio de solitarios. Que no es lo mismo que solos<\/strong>. Y por una sencilla raz\u00f3n: la presencia de otros (cuanto m\u00e1s parlantes, peor) dificulta la atenci\u00f3n. Entonces, no se trata s\u00f3lo de querer, sino tambi\u00e9n de poder. En cualquier caso, es bueno saber que mientras haya emisiones radiales la soledad no ser\u00e1 absoluta.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo explicar, si no, el gusto por dormirse con la radio encendida? Freudianos de cotill\u00f3n, abstenerse. Doy fe de que el h\u00e1bito se puede sostener aun durmiendo con alguien al lado, pero admito que nunca deja de ser un gesto en busca de complicidad.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abEl gusto por la radio es hereditario. Invito a los radieros a pensar si sus padres escuchan o escuchaban radio\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo que en mi caso el trastorno de comportamiento arranc\u00f3 all\u00e1 por 1985, cuando ya prefer\u00eda dormirme con la radio encendida, a volumen bajo y junto a una columna del pasillo cercano a mi habitaci\u00f3n. Es que s\u00f3lo desde ah\u00ed se captaba Radio El Mundo, que de 1 a 3 de la madrugada ofrec\u00eda \u00abDemasiado tarde para l\u00e1grimas\u00bb, el primer programa de Alejandro Dolina, en aquel entonces secundado por Adolfo Castelo. Aquella rudimentaria Casio port\u00e1til no se apagaba sola, as\u00ed que la todav\u00eda insospechada funci\u00f3n Timer era ejercida cada noche por mi santa madre que, justo antes de irse a dormir, la apagaba. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tranquilos. Que no panda el c\u00fanico&#8230; Hoy s\u00e9 que puedo dejar de escuchar radio cuando quiera. Pero <strong>la preferencia por dormirme escuchando lo que para m\u00ed es buena m\u00fasica<\/strong> o lo que para m\u00ed son personas inteligentes, se mantiene.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, tengo para m\u00ed que el gusto por la radio es hereditario. Invito a los \u201cradieros\u201d a pensar si sus padres escuchan o escuchaban radio y qu\u00e9 pasa con sus hijes, aquelles que les tienen. Yo, por mi parte, aprovecho para agradecerle a mi viejo haberme transmitido su afici\u00f3n a la radio, onda corta incluida (algunas noches de verano en que las condiciones meteorol\u00f3gicas favorec\u00edan la captaci\u00f3n de Radio Francia Internacional, La voz de las Am\u00e9ricas o Radio Mosc\u00fa). Y me reconozco en el incipiente gusto de mi prole por musicalizar sus horas con el dial.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#ff0004;font-size:22px\" class=\"has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Un aleph omnipresente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez sea demasiado autorreferencia, pero viene a cuento. Al menos para que sepan con qu\u00e9 buey aran. <strong>En mi casa hay al menos una radio por cada ambiente<\/strong>. Y no es una manera de decir: en el ba\u00f1o tambi\u00e9n hay una. Permanente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es que uno nunca sabe cu\u00e1ndo va a disponer de un rato para sintonizar. Y hay muchas necesidades que satisfacer: m\u00fasica de diversa \u00edndole (comentada o no), actualidad pol\u00edtica, partidos de f\u00fatbol, sus absurdas secuelas dial\u00e9cticas (siempre que River o la Selecci\u00f3n no hayan perdido, claro), programas sobre historia argentina, sobre cine, sobre libros, los de entrevistas, los de humor\u2026 El oyente pertinaz tiene un programa preferido para cada horario de cada d\u00eda. O casi.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-content\/uploads\/radio-reloj-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4370\" srcset=\"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-content\/uploads\/radio-reloj-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-content\/uploads\/radio-reloj-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-content\/uploads\/radio-reloj-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-content\/uploads\/radio-reloj.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Otro cl\u00e1sico: la radio desde la cama.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cual no excluye la siempre atractiva exploraci\u00f3n del dial en busca de novedades. A veces hasta se descubren emisoras desconocidas, por nuevas o porque uno no hab\u00eda dado antes con ellas. Aunque suene un poco Corea del Centro, pienso que \u2013sea parte de un poderoso grupo empresario o una humilde AM del Gran Buenos Aires\u2013 cada una tiene su encanto. A veces en la programaci\u00f3n, a veces en la m\u00fasica, a veces en la est\u00e9tica de separadores y audios institucionales. En el mejor de los casos, en varios planos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> \u00abExiste una cultura de la radio\u00bb <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No s\u00e9 ustedes, pero yo tengo una preferencia ya veterana por las radios p\u00fablicas. M\u00e1s all\u00e1 del signo pol\u00edtico del gobierno de turno, suelen tener un piso de calidad y pluralismo menos frecuente en las emisoras privadas. Sin ir m\u00e1s lejos, pensando en la m\u00fasica \u00bfcu\u00e1ntas otras se\u00f1ales de aire profundizan tanto en las naturalezas del tango y el folklore como lo hacen La 2&#215;4 y la Nacional Folkl\u00f3rica, respectivamente?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Me animo a postular que, aunque no reconocida formalmente, existe una cultura de la radio.<\/strong> Y como buena parte de la cultura popular, todav\u00eda poco estudiada por la academia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya no bailamos en derredor de la radio-mueble (aquella a galena) como hicieron nuestros abuelos en la primera mitad del siglo XX. Aunque me consta que hay excepciones. Como sea, nunca est\u00e1 de m\u00e1s hacer que la m\u00fasica pase por el cuerpo. Ni recordar todas las funciones que la radio, a transistores o como parte de un equipo de m\u00fasica, cumpli\u00f3 en el devenir de tantos de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, a los creadores de ese mecanismo de transmisi\u00f3n del sonido a gran escala, pero sobre todo a los locutores, conductores, columnistas, movileros, productores, musicalizadores, operadores y t\u00e9cnicos en general que con eso hicieron algo interesante&#8230; A todos ellos: \u00a1gracias! Por tantos ratos de compa\u00f1\u00eda, tantas risas, tantas m\u00fasicas, tantos datos, tantas invitaciones al pensamiento y a la sensibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>* Editor de la web <a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"melografias.com.ar (abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"http:\/\/www.melografias.com.ar\/\" target=\"_blank\">melografias.com.ar<\/a>. Este texto fue publicado originalmente en el mencionado sitio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En pocos d\u00edas se cumplen 100 a\u00f1os de la primera transmisi\u00f3n radial en la Argentina. Reflexiones sobre un dispositivo clave en la difusi\u00f3n de la m\u00fasica popular y parte sustancial de la cotidianeidad de muchos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4361,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[320,292,32,318],"class_list":["post-4359","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-carlos-bevilacqua","tag-doble-a","tag-featured","tag-radio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4359"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4359\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4381,"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4359\/revisions\/4381"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4361"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fracturaexpuesta.com.ar\/tango\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}