“Es un disco que tiene una mirada nueva, que no tiene al tanguero o al milonguero como objetivo. Siento que es mucho más amplio y jugado”, dice Fran Bora (bajo, programaciones y voz) sobre En trance, el nuevo y quinto álbum de Tangorra.
Se trata de un disco fundamentalmente instrumental que continúa la senda del tango electrónico pero que esta vez propone un desafío distinto. Un mayor grado de azar y juego y un pulido más intenso con estilos como el techno, la música experimental, el trip hop y el jazz.
“Hay una libertad en cuanto a la composición y a que el tango nos sorprenda en el momento en el que la canción lo pide. Creo que hay una combinación mucho más etérea. Hay algo más lúdico en este disco de ese diálogo entre electrónica y tango, que en los otros venía más maquetado, más premeditado”, explica Borra sobre el ambiente creativo de En trance (o entrance/entrada, en inglés).
Junto a Mikele Borra (bandoneón) y la violinista Cecilia Giles, el trío base suma a otros instrumentistas y artistas para dar cuerpo a su propuesta. Es el caso de la reconocida cantante Eliana Sosa que es la voz invitada en “Tierra Zanta”.
No obstante, si de voces se trata, Tangorra delimita su continente artístico y alerta sobre un gesto de época. “Creo que la música de hoy está como superpoblada de voces y no todas dicen mucho. Esta nueva era de múltiples emisores un poco deterioró el arte. Ahora la música es mucho más estacional, de temporada y cuando termina, se descarta. En cambio el tango tiene un componente que siempre lo atraviesa: la atemporalidad”, analiza Borra.
Para Tangorra, entre decir por decir y lo instrumental, eligen el segundo camino: “La música instrumental construida cuidadosamente y ejecutada prolijamente tiene más peso y es mucho más valorable, desde mi punto de vista, que la posibilidad de caer en poéticas vacías, que representan a tribus urbanas o que responden a determinados patrones de época, la música instrumental sortea con mayor integridad las modas”.
