Daniel Melingo, el músico que construyó su camino desde el rock hacia el tango, murió a los 68 años.
Según confirmaron diversos medios nacionales a través de fuentes policiales, el artista fue hallado sin vida por uno de sus hijos en su departamento de Chacarita. En el momento de su fallecimiento, Melingo recibía cuidados paliativos en su domicilio debido a una enfermedad respiratoria.
Nacido en Parque Patricios en 1957, Melingo alcanzó notoriedad en los años 80 como integrante de bandas emblemáticas como Los Twist, Charly García y Los Abuelos de la Nada. Con el tiempo, se alejó del rock para abrirse camino en el tango, decisión que resultó trascendental para su carrera. Su álbum Tangos bajos (1998) marcó un hito importante en los comienzos del reverdecimiento del género y dejó una marca indeleble en su trayectoria artística.
Precisamente, al momento de su muerte, Melingo se encontraba inmerso en varios proyectos simultáneos. El más avanzado era Tangos bajos (Rework), una regrabación de aquel disco seminal con arreglos contemporáneos y la participación de músicos invitados. El artista tenía previsto presentar este trabajo en septiembre en el teatro Coliseo.
Además de la reedición del álbum, Melingo desarrollaba un documental en torno a ese material e incursionaba en el mundo vitivinícola con el lanzamiento de su propio vino: un malbec que llevaría el nombre de su obra más representativa, Tangos bajos.
Fue compositor, productor artístico, multi instrumentista e intérprete de numerosos estilos. Melingo no solo ha dejado una huella en bandas icónicas del rock nacional sino que fue un abrecaminos para que el tango reconociera enfoques singulares y construyera puentes con generaciones de artistas de diversas tribus, todos congregados alrededor de la tanguez.
