Falleció Julio Pane, uno de los grandes referentes del «fueye».
El músico, de 76 años, permanecía internado desde fines de mayo en un sanatorio de la ciudad debido a un cuadro de neumonía que luego se agravó al contraer un virus intrahospitalario.
Además de bandoneonista, Pane fue compositor y arreglador. Su destacado desempeño le permitió ser parte de grandes orquestas como la de Horacio Salgán, Enrique Francini, Atilio Stampone, Miguel Caló, José Basso, Leopoldo Federico y el Sexteto de Astor Piazzolla, entre otras.
Había nacido en el barrio del Abasto el 30 de noviembre de 1947, en una familia de tradición tanguera, y permaneció en actividad hasta hace pocas semanas atrás.
Artistas de todo el arco tanguero ya lo despiden en las redes con tristeza y reconocimiento.
El guitarrista Hugo Rivas, con quien mantuvo una estrecha y prolongada relación a través del dúo Pane-Rivas, lamentó la partida y dijo: «Es un día muy triste para el Tango, se fue mi gran amigo y maestro del bandoneón, a quien tuve la suerte de conocer, de vivir experiencias musicales y humanas con él».
Y agregó: «Nos entendíamos musicalmente con solo mirarnos, gracias Julio donde quiera que estés, se me fue hoy una parte de mi alma».
A Rivas se sumaron las numerosas evocaciones y elogios de otros artistas de tango que compartieron con Pane momentos musicales y personales.
«Es una maravilla que uno con un instrumento pueda provocar que el otro se sensibilice», reflexionaba Pane sobre el arte del tango.
Su bandoneón y su expresión, concretaron esa maravilla.

