Todo comenzó con Songbook Mores, un ciclo de conciertos que Adrián Iaies le propuso a Diego Schissi con el desafío de arreglar obras centrales del repertorio de Mariano Mores.

Schissi tomó la propuesta y el resultado superó a aquellos conciertos de septiembre del año pasado para abrir paso a Tanguera, un disco en vivo que registra la mirada del pianista y compositor, junto a su quinteto, sobre la música de uno de los magos de la liga mayor del tango.

Tanguera es Schissi procesando a Mores con un oído atento a la fortaleza melódica del legendario pianista y creador de piezas como “Uno”, “Sin palabras” o “Gricel”. Un artista del riesgo y la renovación de los cánones tangueros que desafía a su corriente interna. Se expone a Mores, se nutre de las proteínas fundamentales de su música, lo reelabora, lo envuelve con su manto y lo saca a relucir de la mejor manera: con estilo propio y creatividad.

“El tratamiento que hicimos estuvo muy vinculado al cuidado de las melodías, buscando que los temas sean reconocibles fácilmente, poniendo en valor uno de los aspectos más potentes de la obra de Mores”, cuenta Schissi sobre Tanguera (Club del Disco). Y agrega: “A partir de ahí, el resto de los parámetros, tanto los rítmicos, como los armónicos y los texturales fueron jugando a su alrededor, tratando de no perder algo del carácter original”.

El disco incluye obras emblemáticas bajo formatos instrumentales y con cantantes invitadas. En ese plano se suman las voces de Lidia Borda (“Cristal” y “Sin palabras”), Nadia Larcher (“En esta tarde gris”) y Micaela Vita (“Cafetín de Buenos Aires”). En el terreno instrumental, Schissi cierra su círculo con el sólido quinteto que completan Guillermo Rubino (violín), Santiago Segret (bandoneón), Juan Pablo Navarro (contrabajo) e Ismael Grossman (guitarra).

“El repertorio de Mariano Mores nos enfrentó por primera vez con la posibilidad de hacer un material que no es propio del quinteto y, a su vez, con la oportunidad de trabajar con un autor muy querido, muy admirado y con mucha connotación emotiva. Todos estas canciones tienen una marca emocional muy fuerte”, subraya Schissi en su rol de intérprete.

Con Tanguera el asunto entre Schissi y Mores adquiere densidad. Los dos toman el guante para un cruce de gladiadores. Schissi para reafirmar su potencia innovadora y de creación y Mores para ratificar su legado trasformador, el espíritu inicial de aquel muchacho que soñaba y creaba música desde una pieza azul de Villa del Parque y que dejó una huella profunda. Allí se cruzan, allí coinciden, se conversan por fuera de la gestualidad artificiosa y brindan la esencia de cada uno. Lo mejor de Mores, lo mejor de Schissi.